Fue el sueño de muchos años de mi vida, concretamente 34, ver unas catáratas, quizá me impacto mucho Superman sobrevolando las del Niagara, así que me di el capricho este año y decidí acudir a unas catáratas (Iguazu), descubiertas por cierto por un español.
El espéctaculo de estas 200 catáratas es impresionante. Se despiertan todos los sentidos para hacernos gozar.
La vista que voy a decir, hay que estar allí y poder contemplar el espéctaculo.
El oido pues el sonido que producen transmite un relax interior digno de sentir.
El olfato disfruta con el aroma que proporciona la vegetación que las rodea.
El tacto, acercandote a ellas sentirás como el agua en dispersión moja nuestra piel.
Acudir amigos de la naturaleza en el momento de la vida en que os lo podais permitir, os hará gozar.